Canarias en general y Tenerife en particular, son los destinos más demandados por turistas nacionales y extranjeros, que ya no solo se conforman con nuestro sol.

Los que nos seguís y conocéis nuestras andanzas, sabéis lo mucho que nos gusta disfrutar de nuevas experiencias dentro y fuera de nuestras fronteras y siempre los tres juntos. En este post os vamos a descubrir una de nuestras últimas y apasionantes aventuras disfrutadas en familia y muy cerquita de casa.

Este año queríamos que la noche de Halloween fuera diferente sobre todo para Álvaro, lejos de las fiestas infantiles de las que había disfrutado hasta ahora y que ya han dejado de ser interesantes para él. A pesar de ser todo un adolescente creemos que todavía es un poco pronto para dejar que vaya solo a eventos, donde los chicos y chicas de su edad, sobre todo los más cultivados, empiezan a descubrir el lado más oscuro de las fiestas nocturnas.

Precisamente por esto, este año queríamos disfrutar los tres juntos de una noche de Halloween diferente, lejos de disfraces y fiestas. Queríamos disfrutar de algo especial y es por ello que nos pusimos en manos de los chicos de “Volcano life experience” una empresa de aquí y que sabíamos de buena mano que nos iban a sorprender.

Guayota

La noche de Guayota, una opción especial para Halloween

La noche de Guayota, un viaje a las entrañas del Teide

Para los que no lo sepáis, en Tenerife se conoce a Guayota como el demonio que vive encerrado en las entrañas de nuestro querido Teide desde que nuestros antepasados los Guanches habitaban la isla. La noche de Guayota, es la noche el la que este terrorífico personaje sale a la superficie y se pasea por ella, queriendo así demostrar a los tinerfeños que sigue vivo, que aún respira y que tiene cuerda para rato.

La noche en que conocimos a Guayota…

Todo comenzó una bonita tarde de noviembre. Tomamos el Teleférico del Teide acompañados de Jaime, nuestro guía y de varias familias ansiosas de aventura como nosotros y después de una corta y tranquila ascensión llegamos a la cima del volcán.

Guayota

Durante la ascensión al techo de España

Juntos cogimos el sendero número 12 y nos dirigimos hacia la cara este de la montaña para despedir el día contemplando un bello atardecer. Desde una de las terrazas miradores y con un delicioso espumoso canario contemplamos como el sol lentamente se esconde sobre las islas vecinas de la Gomera, La Palma y el Hierro.

Guayota

Dos joyas de nuestra isla, el vino y el Teide como testigo

Guayota

Panorámica de las cañadas del Teide

Guayota

Una noche inolvidable en nuestro querido Teide

Después de tan maravilloso y relajante espectáculo, toca atender a las consignas de seguridad para saber como actuar cuando llegue el ansiado momento de ponernos cara a cara con Guayota.

Guayota

Jaime, nuestro guía poniéndonos al día sobre Guayota

Nuestro experto guía, nos cuenta que solo hay una manera de contrarrestar los posibles ataques del temido Guayota y es formando una linea defensiva entre todos y cuando se acerque para atacarnos debemos deslumbrarle formando un escudo de luz de color blanco, en este caso la de nuestros móviles.

Una vez se tienen claras las pautas de seguridad, toca cargar las pilas y coger fuerzas con una deliciosa cena típica canaria que nos tienen preparada. Un variado cocktail con productos de la tierra donde no faltan los selectos vinos tinerfeños y donde se presta una notable atención a los menús especiales para invitados con alergias alimentarias como es el caso de Álvaro que junto con otra chica, disfrutaron de un maravilloso “menú sin gluten”, bajo la atenta supervisión del jefe de sala.

Guayota

Cena Canaria y menú especial “Sin Gluten”

Guayota se acerca desafiante…

Con la barriga llena y los móviles preparados, nos echamos a andar siempre en fila y en silencio siguiendo a nuestro valiente guía. La emoción se apodera de los adultos y el nerviosismo se evidencia entre los más pequeños, niños de todas las edades caminan expectantes tras los pasos de sus padres ante la inminente aparición de Guayota.

Guayota

Todos preparados para defendernos de los ataques de Guayota

El esperado momento por fin ha llegado, por entre la oscura noche, su silueta se acerca con pasos titubeantes y emitiendo extraños quejidos. Ojipláticos por descubrir la terrorífica presencia del diablo del Echeyde y con un ligero temblor producido sin duda por la emoción del momento, encendemos nuestras luces para repeler los continuos ataques que nos propina este ser tan temido por todos los tinerfeños. Después de varios intentos para conseguir echarnos de su volcán, logramos vencerle y hacer que regrese a su guarida para dejarnos continuar disfrutando de la noche.

Guayota

Guayota aparece entre la oscuridad de la noche

Guayota

Guayota abatido por nuestras luces blancas

El cielo del Teide de los tres mejores cielos del mundo

Una noche tan mágica con ésta no puede acabar sin disfrutar de la observación de las estrellas. De la mano de nuestro guía Oscar y de sus potentes telescopios, instalados para la ocasión, saludamos a los planetas y las constelaciones más lejanas. Una lluvia de estrellas nos despide para que no se nos olvide nunca más que estamos en un lugar único. El cielo del Teide está considerado como uno de los tres mejores cielos a nivel mundial para la observación de las estrellas.

La noche de Guayota ha sido realmente mágica porque el Teide es mágico, ya lo decían los Guanches y lo corroboramos los que hoy hemos tenido el infinito placer de vivir una de las experiencias más alucinantes que se pueden vivir en la isla.

Guayota

Una noche cargada de magia en el teide

Datos de interés:

-El transporte no es una excusa, te recogen y regresan a tu hotel.
-La ropa de abrigo no es una excusa, ellos te prestan polares.
-En caso de que el tiempo esté malo, te devuelven el importe del teleférico.
-No importa si necesitas un menú especial, comunícalo y ellos se encargan de todo.

 ¡¡Gracias a todos los que formáis el equipo de “Volcano life experience” por hacernos soñar a grandes y pequeños!

La posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante.
Paulo Coelho