Por razones geográficas, culturales y multiétnicas, de estos dos países, lo elegimos como destino principal para nuestro viaje. Queríamos recordar nuestras experiencias en el sudeste asiático, el cual habíamos visitado con anterioridad cuando viajamos por Tailandia y Vietnam, y descubrir como la  rica cultura musulmana se entremezclan con la hospitalidad y simpatía de esta región.

La variedad es lo que distingue estos lugares. Uno puede adentrarse en las modernas y sofisticadas ciudades de Kuala Lumpur y Singapur, subir a las famosísimas Torres Petronas o al mas moderno de los Hoteles de mundo como el Marina Bay Sandls, y en poco tiempo en bus, caminar y admirar las maravillas de parques naturales como Tamara Negara, con sus helechos gigantes y su inmensa selva con unos 130 millones de años de antigüedad, o navegar en canoa por ríos, experimentar las sensaciones de observar en plena naturaleza a monos narigudos en el Parque Nacional de Bako y relacionarse con los orangutanes en el Centro de Rehabilitación de Sepilok, todo ello en la isla de Borneo. También se pueden buscar magníficas y paradisiacas islas como Pulau Tioman, Pulau Redang, Pulau Perhentian, Pulau Sipadan o Pulau Langkawi, donde practicar el submarinismo y el snorkel entre tortugas, tiburones, peces payasos, etc… realizar travesías en kayac o simplemente pasar las horas tirados al sol. O visitar ciudades históricas como Melaka y Georgetown en Pulau Penang.

Por el tiempo que íbamos, nos plantemos recorrer sólo la parte peninsular. Teníamos claro que no era excesivamente grande y que lo podíamos recorrer  bien, tanto en bus como en tren. Queríamos disfrutarlo, y Alvaro estaba ansioso por hacer snorkel en las Pulau Perhentian, pues había leído que lo podía hacer entre los tiburones de punta negra, y eso es una experiencia que no quería perderse.

Así que nos pusimos manos a la obra, nos tocaba desarrollar el viaje, pensarlo y estudiarlo, pero sabiendo que siempre por el camino iríamos cambiando los planes, según se fueran dando los días. Siempre nos ha pasado y esta vez no iba a ser diferente, aparte una de las cosas que nos gusta ir así es que al no llevar nada contratado, no te atas a ninguna ruta preestablecida y que cualquier opción se mantiene abierta durante todo el viaje, como así sucedió.